Un buen maridaje no depende solo del plato, también del origen del vino. Los vinos de la Denominación de Origen Vinos de Madrid tienen un carácter propio marcado por sus variedades y su clima, así que aquí van las combinaciones que mejor funcionan con cada tipo, para que saques el máximo partido a tu copa en la mesa.
Tintos de Madrid: cuerpo para carnes y quesos curados
Los tintos de Madrid se elaboran con Tempranillo, Garnacha y, en menor medida, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon. Su estructura y cuerpo los hacen ideales para carnes rojas, caza, quesos curados y guisos y legumbres de cuchara.
Blancos de Madrid: frescura con sello propio
Los blancos de Madrid destacan por dos variedades autóctonas, Malvar y Albillo Real, que dan vinos frescos y aromáticos. Son la pareja perfecta para pescados, mariscos, quesos frescos, verduras y ensaladas, o simplemente como aperitivo.
Rosados de Madrid: el comodín de la mesa
Los rosados de Madrid, normalmente de Garnacha, son de los vinos más versátiles del catálogo: funcionan tanto con arroces y pastas como con embutidos y jamón, y son un acierto seguro como aperitivo en cualquier época del año.
Espumosos de Madrid: para abrir boca y para brindar
Los espumosos de Madrid son la opción más festiva: su burbuja limpia el paladar y combina bien con aperitivos, mariscos y postres poco dulces.
Encuentra tu maridaje
Puedes explorar todo el catálogo de Vinos de Madrid y, en la ficha de cada botella, consultar los maridajes recomendados para ese vino en concreto. Así que ya sabes: la próxima vez que tengas dudas sobre qué vino abrir, empieza por aquí.

